
Sabido es, que el oro es visto como un activo de confianza global. Aunque ya no se usa el patrón oro (en el que la moneda estaba directamente respaldada por oro), sigue siendo un símbolo de solidez económica. Tener reservas de oro mejora la credibilidad financiera de un país ante los mercados internacionales.
Así es que los bancos centrales almacenan reservas internacionales en diferentes activos (dólares, euros, bonos, etc.), y el oro es una forma de diversificar. Esto protege a los países frente a fluctuaciones de las monedas extranjeras o crisis económicas globales, como la que se presenta en este momento.
Tener grandes reservas de oro es una señal de poder económico e influencia. Los países atesoran estas reservas como parte de su estrategia geopolítica.
Por ejemplo, EE. UU. es el país que más oro físico acumula en el planeta, 8.133 toneladas, Alemania le sigue en el ranking con 3.3.51 toneladas.
Lo que muchos desconocen es que Italia posee la tercera reserva de oro más grande del mundo, con aproximadamente 2.451,84 toneladas métricas.
Estas reservas son gestionadas por el Banco de Italia y representan alrededor del 68,33% de sus reservas extranjeras totales. Esta considerable cantidad de oro subraya el compromiso de Italia con la estabilidad económica y sirve como un respaldo financiero significativo para el país.
Tener grandes reservas de oro aporta confianza en la economía Italiana, especialmente en tiempos de incertidumbre global.
Esta percepción de estabilidad es lo que atrae a inversores extranjeros que están atentos a los sucesos económicos globales de las últimas semanas, ya que ven a Italia como un destino seguro para sus inversiones en bienes raíces.
En resumen, tener como país, reserva de oro físico aporta alta capacidad de respuesta ante crisis económicas, genera confianza internacional, que reduce el riesgo país, aporta mayor estabilidad jurídica y financiera, y todas estas son variables esenciales para inversiones de largo plazo como el real estate.
MDI Gabriel Battioni